La respuesta rápida
Retire las hojas dañadas, evite el exceso de humedad y refrigere la mayoría de las hierbas en una bolsa o recipiente limpio. La albahaca es más sensible al frío y puede conservarse mejor a temperatura ambiente fresca para uso a corto plazo. Lave las hierbas con agua corriente antes de prepararlas y séquelas bien.
En esta guía
Clasifique el manojo antes de almacenarlo
Retire las hojas viscosas, mohosas o muy dañadas e inspeccione los tallos. No coloques una ramita estropeada en medio de un manojo fresco. Las hierbas trituradas bajo alimentos pesados o dejadas en agua estancada generalmente se deterioran más rápido que las hierbas manipuladas con cuidado.
Si la lava antes de guardarla, séquela bien con una centrifugadora para ensaladas o una toalla limpia. Almacenar un racimo húmedo en una bolsa bien empaquetada favorece el deterioro. Lavar justo antes de usarlas puede ser más práctico cuando las hierbas llegan limpias y secas, pero aun así lávalas antes de prepararlas.
Elija una rutina adecuada para la hierba
Recortar y contener
Para el perejil, el cilantro y el eneldo, recorte los extremos del tallo dañados y colóquelos en una bolsa o recipiente limpio y reutilizable en el refrigerador. Una toalla ligeramente absorbente puede ayudar a controlar la humedad perdida.
Mantener la humedad equilibrada
Las hojas no deben reposar en agua ni secarse por completo. Inspeccione cada uno o dos días y reemplace una toalla húmeda.
Trate la albahaca por separado
Para uso a corto plazo, coloque los tallos de albahaca adecuados en un poco de agua a temperatura ambiente fresca, lejos del sol y el calor. Mantenga las hojas por encima del agua y cámbielas regularmente.
Comprobar antes de cocinar
Deseche las hierbas viscosas o mohosas en lugar de asumir que la cocción restaurará su calidad. Lave las hierbas sanas con agua corriente, luego séquelas y pique.
Congele hierbas adicionales para platos cocinados
Congele hojas limpias y secas o hierbas picadas en pequeñas porciones etiquetadas. Las hierbas congeladas pierden la textura crujiente que se espera de una ensalada fresca, pero funcionan bien en sopas, guisos y salsas. Agréguelos según el plato en lugar de esperar que una ramita congelada se convierta en una guarnición fresca.
Los cubos de hierbas a base de agua son convenientes para la sopa. Si usa porciones a base de aceite, congélelas rápidamente y manténgalas congeladas; No guarde el aceite de hierbas frescas hecho en casa a temperatura ambiente. Las porciones pequeñas le permiten usar lo que necesita sin tener que descongelar todo el lote repetidamente.
Compre y use hierbas pensando en la semana
| Lo que notas | Qué cambiar |
|---|---|
| Eneldo o perejil para la sopa de mañana | Refrigere lo suficientemente seco para evitar la condensación. |
| Albahaca para un acabado fresco | Planifique el uso a corto plazo y evite daños innecesarios por frío. |
| Cilantro extra para un futuro guiso | Congele las porciones limpias y espere hojas más suaves. |
| Hojas oscuras, viscosas o mohosas | Descartar; Los trucos de almacenamiento no revierten el deterioro. |
Algunas respuestas útiles
¿Puedo lavar las hierbas con jabón?
Utilice agua corriente, no jabón ni productos de limpieza del hogar.
¿Las hierbas congeladas son aptas para ensalada?
Suelen ablandarse después de descongelarse. Utilice hierbas frescas para una guarnición crujiente y hierbas congeladas para cocinar.
Utilice la receta completa junto con estos consejos y siga los límites de cuidado y seguridad indicados para su equipo.
Ponlo en práctica

